martes, agosto 4Revista digital ISSN 2744-8754

Cifras y letras

“Las cifras y las letras desempeñan un papel destacado en los modismos y frases hechas del español. Los modismos se definen por diversas características. Son, por lo general, de carácter popular, tienen una forma fija, y su significado no es deducible de los elementos que los componen, es decir, tienen que interpretarse en un sentido figurado que no puede descifrarse mediante el código general de la lengua. En consecuencia, las cifras asumen un valor traslaticio, distinto del recto. Es recurrente, por ejemplo, el uso de cuatro con valor indeterminado para expresar una cantidad pequeña. Cuatro gatos significa ‘muy escasa gente’, cuatro gotas equivale a ‘lluvia escasa’, cuatro palabras hace referencia a una ‘expresión o manifestación breve’, y cuatro cuartos es ‘poco dinero’. En ocasiones, dos también asume este valor: Apenas cruzaron dos palabras, ¡Hace dos días era todavía un niño! Pero lo común es que se emplee cuatro. Este uso excede ya el ámbito de los modismos y puede considerarse una acepción, tal y como se recoge en el diccionario académico. El cardinal, además, marca la línea, muy tenue, que separa la escasez de la abundancia. Más de cuatro significa una ‘cantidad considerable de personas’: Sus palabras hicieron rabiar a más de cuatro. Con una excepción, el dinero: estar sin cinco o no tener ni cinco equivale a ‘no tener nada’.

“El papel que cumplen las expresiones idiomáticas que utilizan las letras del alfabeto, aunque frecuentes también en los modismos, es de naturaleza distinta a la de las cifras. Al margen de las expresiones idiomáticas se encuentra el uso de la letra b con el significado de ‘opaco para la Hacienda pública’: dinero b, caja b, contabilidad b. A veces, esta b se relaciona con algún señor x, esto es, ‘indeterminado o desconocido’. Este valor indeterminado está presente también en una expresión como llámalo hache, equivalente a ‘como quieras’, aunque no es infrecuente sustituir esa hache por una x. Por hache o por be (o por ce o por be), las letras se relacionan con el conocimiento, en general con un conocimiento básico, de modo que no saber ni jota es ‘no saber nada’, lo mismo que no saber ni hacer la o con un canuto. Poner los puntos sobre las íes significa ‘precisar algunos extremos’. Saber una cosa de pe a pa es ‘saberla enteramente, de principio a fin’. Quevedo hace uso de esta expresión en su Cuento de cuentos (1626): «¿Hay cosa como ver un graduado, con más barbas que textos, decir enfurecido: “¡Voto a Dios que se lo dije de pe a pa!”? ¿Qué es pe a pa, licenciado? Y para enmendarlo dice que se está erre a erre todo el día»”.

 

Tomado de Taurus – Real Academia Española – Asociación de Academias de la Lengua Española. (2022). Nunca lo hubiera dicho. Los secretos bien guardados (o no tanto) de la lengua española. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial [Colección HABLANTES], pp. 220-221.

Sobre Luis Fernando García Núñez

Periodista de la Universidad INPAHU, editor y docente colombiano. Ha ejercido su profesión como profesor durante más de 30 años en universidades como la Universidad Nacional, Universidad de los Andes, Universidad del Rosario, Universidad Javeriana, Universidad Externado de Colombia y en el Instituto Caro y Cuervo. Es autor de Guía para la elaboración de documentos escritos, Escribir es pensar y coautor de los libros Competencias comunicativas: escenarios de la comunicación y TV Cultura. También es colaborador de Le Monde Diplomatique, la revista Libros & Letras, el Periódico de Chía y editor de Leyendo a Silva y de Repertorio crítico sobre Gabriel García Márquez.

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