Friday, February 20Revista digital ISSN 2744-8754

Author: Jacqueline Murillo Garnica

Doctora en Literatura Española e Hispanoamericana por la Universidad de Salamanca (España), Magistra en Literatura por la Pontificia Universidad Javeriana (Bogotá, Colombia) y Licenciada en Educación Básica Primaria por la misma universidad. Docente de educación superior en el sector público y privado de Bogotá y República Dominicana. Miembro de Asociación para el Estudio de la Literatura Africana, Asociación de Historiadores Latinoamericanistas Europeos, Asociación Colombiana de Historiadores, Semillero de Investigación permanente en Literatura Latinoamericana. Integrante del grupo de investigación de la Maestría en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá. Jurado en concursos de cuentos, becas de investigación en literatura y poesía en IDARTES (Alcaldía Mayor de Bogotá) y Asociación Colombiana de Universidades. Ha cultivado también la escritura creativa, de la que dan testimonio las siguientes publicaciones: -varios poemarios: Por ocho centurias (2018), Travesías Urbanas (2020); Los Sonidos del Terror (2021), La pluma creativa (2021); -un libro de relatos cortos: Itinerario de los días que fueron (2021); -una novela: La mujer que nunca reía (2024), -y un cuento: Vida de perros (2020).
Una mascota en Navidad
Edición especial, Séniores

Una mascota en Navidad

Autor: Jacqueline Murillo GarnicaIlustraciones: CanvaPedro se persigna, luego de cerrar la puerta de la casa. Mira el horizonte y respira con cierto dejo de esperanza. Las nubes revolotean en el firmamento, y dos pirámides maltrechas se asoman en medio del sol que empieza a notarse, como invocando un nuevo día.—Faltan tres días para el veinticuatro —se dice para sí, Pedro.—Tengo que vender todos los marranos y pagar lo que me prestaron en la veterinaria. Bueno, del cuero salen las correas —vuelve a persignarse con la férrea convicción de vender todos los cerdos.Han pasado dos horas, y Lorenza atisba el fogón para asar los dos últimos plátanos. Los voltea con precaución ayudándose con dos palos que hacen las veces de utensilios, para no quemarse con las brasas. –¿Y si le digo a la comadre q...