Una mascota en Navidad
Autor: Jacqueline Murillo GarnicaIlustraciones: CanvaPedro se persigna, luego de cerrar la puerta de la casa. Mira el horizonte y respira con cierto dejo de esperanza. Las nubes revolotean en el firmamento, y dos pirámides maltrechas se asoman en medio del sol que empieza a notarse, como invocando un nuevo día.—Faltan tres días para el veinticuatro —se dice para sí, Pedro.—Tengo que vender todos los marranos y pagar lo que me prestaron en la veterinaria. Bueno, del cuero salen las correas —vuelve a persignarse con la férrea convicción de vender todos los cerdos.Han pasado dos horas, y Lorenza atisba el fogón para asar los dos últimos plátanos. Los voltea con precaución ayudándose con dos palos que hacen las veces de utensilios, para no quemarse con las brasas. –¿Y si le digo a la comadre q...
