Ante la pregunta que en este número de Repensando nos planteamos: ¿Para qué educamos? Nos adentramos en una película sobria, culta y profunda. Este filme es una buena piedra de toque si te quieres iniciar en el pensador griego Sócrates.
Centrémonos en la pregunta que plantea nuestra revista, antes de analizar la película.
La raíz de educar viene del latín “educir” que nos habla de sacar afuera lo que estaba dentro. Ósea, otra forma de proponer el tema sería: ¿qué queremos sacar afuera?, ¿para qué queremos sacar afuera?
Ahora planteemos otra idea antes de atacar estas las preguntas. Si hay un afuera, es porque hay un adentro.
¿A qué llamamos afuera y adentro? En realidad, no hay un afuera y un adentro, porque todo ocurre al observador o “yo”. Pero para desglosar estas ideas, hace falte que entendamos que “afuera” sería el mundo físico, el mundo dual en el que hay una acción entre un “yo y un tú”. En el que hay un objeto y un sujeto. Entendemos “dentro” a lo que ocurre en lo que llamamos “yo, ego o sujeto” (sentimientos, pasiones, deseos, pensamientos) y no hay espacio para un “tú u objeto”.
Si indagamos en lo más indivisible del “yo”, responderemos la pregunta ¿para qué queremos sacar fuera? Responderemos: Para ser felices.
Entonces la pregunta “¿Qué queremos sacar fuera?”, se convierte en: ¿Qué necesitamos para ser felices? Responderemos: -El conocimiento (de la felicidad). Y nos preguntaremos ¿Qué es el conocimiento o felicidad? -Conocernos a nosotros mismos y ponerlo en el mundo con equidad.
Sócrates plantea que la base de la felicidad es la Verdad. Y la Verdad tiene tres virtudes, Lo Bello, Lo Justo y Lo Bueno. Sin una de estas, no puede ser-haber Verdad.
En lo metafísico (más allá de lo físico) es comprender y vivir en lo Absoluto o Dios. Se pueden contar con los dedos de la mano aquellos que viven en lo Absoluto, así que, si conseguimos vivir en la ética de La Verdad, eso irremediablemente, tarde o temprano, nos llevará a lo Absoluto según Platón.
Hay que acerarse a estas ideas para entender lo que nos quiere decir la película. Sócrates vivió en la Verdad. Fue fiel a La Verdad hasta costarle la vida.
La película está basada sobre todo en diálogos de Platón como: Apología, Fedón o el Banquete. Aunque también hay espacios para Aristófanes que en “Las Nubes” trata a Sócrates de una manera irreverente y, Jenofonte, que lo plasmó más con datos históricos.
Los guionistas hacen un trabajo muy serio y respetuoso, a mí me parece excelente. Nos evocan los últimos años de la vida de Sócrates; nos presentan a un Sócrates molesto para los ciudadanos importantes porque les hace preguntas incómodas, esto crea un caldo de cultivo poco favorable a la hora de que emitan una sentencia contra él. Así mismo, se recrea la perdida de la guerra de Atenas contra Esparta o cuando los “Treinta Tiranos” ordenan a Sócrates que asesine a un ciudadano porque discrepaba contra esos tiranos, él lo incumple.
Lo más conocido de esta película es el discurso final, cuando jocosamente, mientras se jugaba la vida, invita a los atenienses a que le den un sueldo por su labor pedagógica.
Esta película no se estrenó en las grandes pantallas, pertenece a la época, digamos última del director, que trató de hacer un cine culto y entendible que entrara en las casas de la gente a través del medio emergente de la época, la televisión. Dentro de la sobriedad de esta película nos encontramos que es en blanco y negro; aunque adentrados en los años setenta del siglo pasado, los trabajos televisivos ya se hacían en color.
La obra, aunque tiene un protagonismo evidente en Sócrates, con una actuación memorable del actor francés Jean Sylvère, tiene una fórmula de teatro coral a modo de esas obras que se hacen en los pueblos y todos los vecinos trabajan en ella. Mezclando actores profesionales y circunstanciales. La rodaron en las calles de Patones de Arriba, Madrid.
¿Para todos los públicos?, evidentemente es una obra blanca, que no tiene escenas poco decorosas. Sin embargo, dura ciento veinte minutos. Yo la he visto a través de “Youtube”, esto me permitió hacerlo en tres veces. No es una película sencilla, y es más para aquellas personas que quieran tener una idea de quién fue la figura de Sócrates. Pilar fundamental en la filosofía occidental de la cual, todos bebemos, aunque no lo crea todo el mundo.
Es para todos los públicos, pero cada persona tiene su momento y no hay que forzar a verla.
Ficha técnica:
Título original: Sócrates.
País: Coproducción (para Tv) Italia-Francia-España.
Duración:120 minutos.
Año: 1971.
Guion: Roberto Rosellini,Renzo Rossellini,Jean-Dominique de la Rochefoucauld,Marcella Mariani.
Director: Roberto Rossellini.
Música: Mario Nascimbene.
Jorge Herrero.
Reparto: Jean Sylvère, Anne Caprile,Giuseppe Mannajuolo, Ricardo Palacios, Antonio Medina, Julio Morales
Sobre José María Luque Martín
Nacido en Sevilla (España) Estudió filosofía al estilo clásico en Org. Internacional Nueva Acrópolis. Conoció el proyecto Conocimundo en primavera 2021, quedando encandilado por la personalidad de su directora Mabel Sánchez y forma de integrar las nuevas tecnologías con la Educación en Casa. Actualmente colabora en Conocimundo en "Sabiduría Andariega".
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