Siempre es importante hacernos esta pregunta, por qué y para qué educamos. Cuando tenemos hijos nos vemos en la responsabilidad y tenemos el deber como padres y madres de entregar valores a nuestros hijos, pero ¿para qué? Cualquier persona nos podría responder esta simple pregunta con las siguientes premisas: porque es importante que crezca en valores como la honestidad, la solidaridad, el respeto; porque debemos criar a nuestros hijos como personas íntegras que se desenvuelvan de forma adecuada en la sociedad; porque no queremos tener hijos con una vida corrompida por el alcohol o las drogas; porque queremos que sea un buen padre/madre de familia y debemos inculcar nuestros valores. Cada una de estas respuestas es adecuada, pero debemos ser conscientes de la importancia de trazarnos un fin y una meta al momento de criar/educar a nuestros hijos y, por supuesto, a nuestros alumnos.
Desde tiempos inmemoriales, el acto de educar se ha transmitido a las nuevas generaciones, transmitiendo saberes, formas y métodos, por ejemplo, nuestros antepasados primitivos enseñaban y educaban a los menores cómo cazar animales y/o recolectar frutas silvestres y raíces para poder sobrevivir; luego se educó y enseñó a muchas generaciones para que aprendieran a realizar trueques de especias y alimentos para su solvencia; se educó a otros grupos de personas para aprender a cultivar la tierra, para aprender a cocinar los alimentos, para desarrollar construcciones y vivienda, para elaborar prendas de vestir, para desarrollar negocios, y así, infinitos procedimientos se han enseñado durante miles de años con el fin de crear progresivamente la sociedad en qué vivimos actualmente. De esta manera, logramos extraer la importancia de educar y transmitir conocimientos entre las personas.
Ahora, educar y enseñar no solo es la mera transmisión de conocimientos, también es fundamental e imprescindible el traspaso y la enseñanza de valores, de cómo haremos para que nuestros hijos/estudiantes sean personas que sepan desenvolverse adecuadamente en una sociedad cada vez más demandante, en una sociedad que se ha vuelto, ocasionalmente poco tolerante con el otro, poco solidaria, basada en el consumismo. Y si bien es muy importante educar en valores y comportamientos adecuados, es fundamental también educar a nuestros hijos/estudiantes en pensamiento crítico, en saber discernir lo bueno de lo malo, en desarrollar su control interno evitando impulsos que los pueden llevar a tener conflictos. Así mismo, se hace imprescindible que formemos personas transformadoras, indagadoras, generosas, valientes, que sean capaces de defender la verdad, que sean autónomas, responsables, felices, que sean capaces de incluir a los demás sin considerar sus diferencias, que sean capaces de tolerar la diversidad, ya sea de género, de etnia, de color, que brillen con luz propia, que no se dejen arrastrar por malas influencias, que sean capaces de discriminar esas malas influencias, que adquieran las competencias, los conocimientos y los valores necesarios desde edades tempranas para comprender y transformar la sociedad del futuro.
Finalmente, y no menos importante nos queda referirnos a un aspecto muy importante, siendo éste el desarrollo emocional, cuyo desempeño también es relevante en nuestros hijos al momento de establecer relaciones con otros, aquello que les da autonomía y seguridad en sí mismos a través del autoconocimiento y la gestión de sus propias emociones; y por otro lado, la mirada que el individuo tiene hacia los demás, a través de la empatía, la capacidad de reconocer en el otro algo que está en uno mismo. Todo esto no solamente construye el valor de la persona sino también una forma de relacionarse entre sí. Es fundamental que, como adultos responsables, cuidadores y/o profesores podamos proporcionar espacios de escucha, comunicación y empatía para desarrollar estos aspectos, evitando que nuestros hijos busquen ayuda en redes sociales, que sientan que nosotros, los adultos somos su soporte, su gua y su principal fuente de amor.
Sobre Wilma Liliana Curriñir Fuenzalida
Educadora Diferencial Especialista Trastornos Específicos de Aprendizaje-Trastornos Específicos del Lenguaje Oral. Mg. Currículum y Evaluación Educativa. Universidad de La Serena. Chile
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